Cuando Julia llega como psicóloga a la residencia de ancianos Les Tamaris, no cree en la felicidad más que en el Ratoncito Pérez. Peor aún, una vez allí, recuerda que no rebosa afecto por las personas mayores. Y pensar que lo ha dejado todo para salvarse, en todos los sentidos de la palabra. Con el paso de los días, Julia descubre que los residentes tienen mucho que enseñarle. Sin embargo, es difícil imaginar que uno pueda recuperar el gusto por la vida entre abuelos bromistas, abuelas fantasiosas y colegas con el corazón roto... ¿Y si no hubiera aterrizado allí por casualidad? ¿Y si el amor se escondiera donde menos se espera? Es la historia de caminos que se cruzan. Los caminos de quienes tienen una vida que contar y de quienes tienen una vida que construir. Es una historia de amor(es), una historia de resiliencia, una oda a la felicidad. Un humor mordaz, personajes entrañables y una profunda humanidad. Al cerrarlo, solo te queda un deseo: disfrutar de las pequeñas alegrías que ofrece la vida. Virginie Grimaldi se dedica a escribir: desde la lista de la compra hasta los libros, pasando por su exitoso blog. Autora de un best-seller irresistible, Le Premier Jour du reste de ma vie, y ganadora del premio E-crire Aufeminin 2014, firma aquí una magnífica segunda novela.