En "Una llàgrima. Un somriure", Luna Al-Mousli nos transporta a su infancia en Damasco a través de 44 historias que evocan lugares y personas que ya no están. Este libro, traducido por Montserrat Franquesa, es un relato conmovedor y sensible que captura la esencia de una niñez marcada por la belleza y la dureza de una ciudad antigua. La autora, nacida en Austria y criada en Damasco, comparte su experiencia personal con una prosa que ha sido elogiada por su magia y arte, convirtiendo este libro en una pequeña maravilla literaria.