- «A diferencia de la mayoría de los filósofos, Derrida nunca quiso "crear escuela" ni, por consiguiente, tener "discípulos" como tales. Sí reconoce, sin embargo, en una de sus últimas entrevistas, que cuenta con una serie de lectores, pertenecientes a lenguas y culturas muy diferentes, vinculados por lo que describe como una suerte de afinidad o de destino «casi clandestino» en torno a una referencia común a su pensamiento y a sus textos, junto con cierta actitud de resistencia frente a la cultur... | Paginas: 348 | Medidas: 16 x 23