Obra única que utiliza desecho plástico como soporte, símbolo de lo artificial y efímero. Sobre él, una hoja de cannabis en relieve irrumpe con fuerza, representando el poder de la naturaleza y su capacidad de sobresalir frente a lo sintético. El fondo psicodélico, intenso y caótico, resalta aún más la vitalidad orgánica del motivo central. Una pieza cargada de simbolismo y energía.