El problema ecuménico. Bernard Lambert. Teología y siglo XX, 2. Los libros del monograma. Tapa dura. Primera edición. 1963.El trabajo ecuménico nos invita a dar a las virtudes cristianas una nueva dimensión y, en consecuencia, a redescubrir tal vez algunos de sus aspectos. La afirmación clara de nuestras propiascreencias, la atención fraternal « lo que creen los demás, no son posibles sin un corazón y un alma ecuménicos. Llevar a las Iglesias y a las comuniones cristianas dentro del propio corazón,en una palabra, encontrarse a sí mismo en la Iglesia y por la Iglesia, es emprender la más maravillosa de las exploraciones, porque laIglesia es el acto perjecto de la revelación trinitaria. si no es posible responder adecuadamente a la pregunta "qué es lo queamo cuando amo al Amor', ¿qué sucederá si pregunto "qué es la Iglesia", toda vez que la Iglesia es una vocación sin limites?