Pastoral Litúrgica. Documentación-Información. Números 185-186. Junio 1989. Comisión Episcopal de Liturgia. El equipo de animación litúrgica. Directorio litúrgico-pastoral (número monográfico). Primera edición. 1989.Motivos del Directorio.El día 4 de diciembre de 1988 se cumplieron los veinticinco años de la promulgación de la constitución Sacrosanctum Concilium. Fué un gran acontecimiento para la Iglesia y continúa siéndolo. Recordar y celebrar la efemérides es una invitación a reflexionar sobre los principios doctrinales y pastorales que motivaron la renovación litúrgica y a persistir en una formación permanente. La reforma litúrgica se esforzó por descubrir y restaurar las líneas fundamentales de la celebración. Su aportación no se ha limitado solamente a un trabajo de restauración, más o menos lograda; se fundamenta en una verdadera renovación del espíritu litúrgico para que el pueblo de Dios participe consciente, activa y fructuosamente en las celebraciones (cf. SC11).No es suficiente la simple participación en la celebración; es necesario que aparezca también la alegría de la fe, la conciencia de formar parte de un pueblo sacerdotal, amado y salvado por Dios, y la exigencia de la fraternidad y del compromiso. Todo ello pide un programa que va más allá del momento de la celebración v exige una inmediata preparación al acto litúrgico y una prolongación de la celebración a la vida. Por otro lado se observa hoy, por parte del pueblo de Dios, una sensibilidad y deseo de participar más intensamente en la escucha de la Palabra y en el misterio pascual, que se celebra, y sentirse sujeto del culto de la iglesia y hermano entre los hermanos de una misma fe.La teología de los ministerios y funciones eclesiales se ha d rrollado especialmente después del concilio Vaticano II merc una eclesiología de comunión, señalada y descrita en la consi ción "Lumen Gentium". La liturgia manifiesta la naturaleza de la Iglesia y ésta es toda ella ministerial. La eclesiología, centrad el pueblo de Dios y en su participación en virtud del sacerd bautismal, ha favorecido el ejercicio de los diversos ministerifunciones en la celebración litúrgica. La experiencia cotidiana nos enseña que es necesario un equipo : animación litúrgica para mejorar las celebraciones y ayudar a la umblea a participar en las mismas para que la liturgia sea vivida en "espíritu y en verdad".