En el escudo de la Comunidad Autónoma de Cantabria encontramos una figura, símbolo del culto solar de los antiguos celtas que poblaron Cantabria en los siglos V y VI a. C.
Esta figura es conocida como Estela, y es frecuente verla en esta tierra reproducida en multitud de objetos, fachadas o utensilios.
Se trata de discos de piedra de hasta dos metros de diámetro que, probablemente, se usaban para señalizar antiguos santuarios o lugares sagrados.