En este trabajo, el tenor canario se aleja un poco de su repertorio puramente operístico habitual para adentrarse con maestría en grandes clásicos de la música popular internacional, melódica y, por supuesto, una cuidada selección de romanzas de Zarzuela.Contó con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de Tenerife bajo la dirección de Víctor Pablo Pérez, entre otros.